Daily Archives: 25/03/2018

V Carrera solidaria “CARBAJOSA DE LA SAGRADA”

Decía un sabio que uno es dueño de sus silencios y esclavo de sus palabras. Así empieza esta historia, con la buena oportunidad que desperdició alguien en algún lugar, de haberse quedado calladito.

Después del poco éxito de la convocatoria en el club, solo los más valientes y osados (léase: dos tontos muy tontos) desafiaron a la sobremesa y a la llamada del sofá orejero, y desoyendo a la climatología, a Carbajosa que se fueron a hacer la digestión.

Después de coger el dorsal, nos lo pusieron difícil los hosteleros de Carbajosa. Bar cerrado. Se alquila. Estoy en la siesta, etc… -¿Y aquí los borrachuzos como se apañan? Al final encontramos una tasca donde inyectarnos la cafeína y relajar esfínteres.

 


Con los ánimos renovados, presenciamos las carreras infantiles. Dan miedo las nuevas generaciones. ! Que porte, que fuerza, que sprint ! Bueno nosotros a lo nuestro, ¡ A calentar !

-¡ Que calentito se está en tu coche Duarte !

-¡ Y que lo digas ! ¿subo un poco la calefacción?

Cuando ya no teníamos escusas, ni tiempo, salimos de corto con otros 125 igual de tontos a sufrir una carrera de poco más de 5 kms y una ciclogénesis de cojones.


Para entrar en calor, pensó la organización que lo suyo era salir cuesta arriba. En el kilómetro 1 el reloj marcaba 3:47 y a Duarte que iba contento le entró la caquita. Es lo que pasa cuando posas para la foto con los de adelante, que luego te atropellan.

Yo me dejé atropellar hasta el kilómetro 3, que perdí la referencia del corredor que me precedía y le iba preguntando a los voluntarios el camino. – La primera a la derecha – Gracias. (Joder parezco el primero, que sensación)

La llegada a meta fue lo mejor. Nos esperaban las patatas asadas calentitas y sobre todo el calentito y limpio, vive Dios, coche de Duarte. Bromas  aparte, esperamos haber contribuido con una buena causa, apoyando a la Asociación Beatriz de Suabia de ayuda a víctimas de violencia de género y a nuestros amigos del club Correcaminos Carbajosa.

Y aunque somos dos tontos muy tontos, al final disfrutamos como tal.

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