IX Carrera Civico Militar

Hoy no tocaba correr. Las lesiones y las circunstancias de la vida, nos habían puesto en modo verano antes de tiempo, y para hacer bueno el dicho aquel de que si no puedes con tu enemigo…,  nos equipamos para la aventura veraniega.

Pues ya tengo la cremita, el short, un puñado de jubiletas que me acompañen, y el autobús del Inserso que lo conduce Duarte. Hala, a perrear por Salamanca.

Estos destinos vacacionales suelen estar muy concurridos y esta excursión no iba a ser menos, otros 1200 viajeros en pantalón corto estaban esperándonos escoltados por el ejército (somos poco de fiar), pero solo unos pocos nos atrevimos a encabezar la excursión.

Allí adelante nos encontramos con antiguos compis de la agencia de viajes, que buscando nuevos destinos se han ido a compañias de altos vuelos. Nosotros los irreductibles galos, rústicos sin pretensiones, preferimos cuidar nuestros ancianos huesos en un cómodo club-spa que fomenta el descanso y el bienestar.

La excursión resulto ser movidita y eso que nos la vendieron de paseo. Para muestra, Alberto finaliza sudando la aventura. En mi caso, estaba malito, otra vez.

-Pero si estoy lesionado.
-Pues ponte un dorsal cada ocho horas.

Todo fue como acordamos hasta que cambió. Duarte, si, ese chico de las montañas, bajo al barro para acompañarme como antaño, ¡que tiempos aquellos!  y se sumaron uno de barbas y una moza jovenzuela. El primero en abandonar la excursión, el de las barbas, el segundo Duarte y aunque quise seguir a la moza, el tercero yo.

El resto de excursionistas viajaron cómodos en la zona “business” disfrutando del paisaje y nuestro debutante en el club de jubiletas, acabó pidiendo un bis. No te preocupes Víctor que habrá mas.

Me alegro también de la vuelta de otro montañero venido a menos, que ya se olvidó de los dolores y disfruta del asfalto cual formula uno. Bienvenido de nuevo a la competición Javi.

Tras su experiencia fallida en el Trail, Jorge se tomó la misma medicina que yo, (vía dorsal) y se olvidó de su dolencia para disfrutar de la excursión.

No puedo dejar de felicitar a la moza Cris, que aunque cambie de equipo, no cambia, y sin querer llegó tercera. Agradecerle la inyección de adrenalina que supone ir a su lado jugando a la caza de féminas.

Sigo echando de menos a muchos de vosotros en estas carreras míticas, que lo sepáis. Y aunque ahora esté a la sombra, sigo intentando que a esta sardina se le arrimen todas las ascuas….bueno, y algún cenizo.

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